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06 febrero 2011

El permahielo del ártico pierde metano a nivel record

Los expertos afirman que las emisiones de metano en el Ártico, han aumentado casi un tercio en sólo cinco años y que claramente el aumento de las temperaturas es el motivo. El descubrimiento, sigue a una serie de informes que en los últimos años de la región ha puesto de manifiesto que los suelos pantanosos, previamente congelados, se están derritiendo y están liberando metano en grandes cantidades. Estos suelos del Ártico, bajo llave en la actualidad, tienen miles de millones de toneladas de metano, un gas de efecto invernadero aún más potente que el dióxido de carbono. Esto lleva a algunos científicos a describir el deshielo del permafrost, como una bomba de tiempo que puede abrumar a los esfuerzos para combatir el cambio climático debido a que mientras más metano se libere a la atmosfera más sube la temperatura y por ende hay mas deshielos y eso a su vez se libera más metano.
El calentamiento global ocurre el doble más rápido en el Ártico que en cualquier otra parte del planeta. Las temperaturas ya han aumentado 2,5°C en algunas regiones y se espera que si las emisiones carbono continúan aumentando a la tasa actual, para el 2100 se habrá aumentado la temperatura en 10°C.
Mientras en la actualidad las emisiones de dióxido de carbono se llevan la atención de todo el mundo en el debate sobre el calentamiento global, el metano contamina el equivalente a 21 veces el dióxido de carbono. Pese a que el metano esta presente en cantidades mucho menores que el dióxido de carbono, su potencia lo hace responsable de cerca de un 20% del calentamiento global provocado por el hombre y dos tercios de la cantidad global de metano provienen actividades relacionadas al hombre.
A diferencia del dióxido de carbono, el metano permanece en la atmosfera aproximadamente una década. Es por esto que los científicos llaman a no perder de vista a este potente gas y se cree que si se logra reducir sus emisiones se podría lograr resultados más rápidos contra el calentamiento global
 Fuente: The Guardian

Catástrofes climáticas extremas acechan al planeta

Nevadas, inundaciones, ciclones, riadas y aludes. El calentamiento global está potenciando y acelerando los cataclismos. Y la mayoría de los científicos aseguran que llegaron para quedarse.
Sin embargo, ante estos hechos hay dos posturas. Por una parte están los “ambientalistas”, quienes creen que los últimos acontecimientos globales como cataclismos son causados por la intervención del hombre en el equilibrio del planeta debido a las emisiones de gases de efecto invernadero. Y por otra parte se encuentran los “negacionistas”, quienes creen que lo que ocurre es sólo un ciclo de la atmósfera terrestre y que el ser humano no tiene nada que ver con lo que sucede.
Lo cierto es que las evidencias científicas indican que el calentamiento global está provocando la condensación de humedad en la atmósfera y eso genera las históricas nevadas. Pero otros meteorólogos simplemente creen que se trata de un fenómeno cíclico producido en este caso por el efecto de El Niño, el cambio en las temperaturas y corrientes marinas que se desarrolla cada dos a siete años en el Pacífico y que afectan desde América del Sur hasta Australia e Indonesia.
La última década fue la más calurosa en la Tierra desde que se registran científicamente las temperaturas, hace unos 120 años, de acuerdo a la Organización Meteorológica Mundial de la ONU. La Administración Nacional de la Atmósfera y los Océanos de Estados Unidos determinó que la temperatura promedio del planeta entre el 2000 y el 2009 fue de 14,3 grados centígrados, un grado más que el promedio del siglo XX. Esto provocó que en los últimos 30 años se derritiera una tercera parte de los hielos del mundo, que es la principal fuente de agua dulce de la mayoría de los seres humanos. Y según anuncia el sistema de predicciones del Servicio Meteorológico Británico, el 2010 -a pesar de las nevadas históricas- ya se perfila como el año más caluroso desde que se llevan registros.
Hace un mes, Machu Picchu terminó aislada por los aludes y miles de turistas quedaron a la deriva. El caudal del río Vilcanota se incrementó a niveles nunca antes registrados. Llegó a tener una corriente de 1.100 m3/segundo, cuando el máximo histórico es de 850 m3/segundo. En Chile hubo una sucesión de lluvias muy intensas en el desierto de Atacama, en el invierno había nevado muy cerca de la costa del Pacífico y también en Santiago, donde no lo hacía en los últimos once años.