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26 marzo 2008

Alerta por una enorme placa de hielo que se desprendió en la Antártida

De acuerdo a imágenes satelitales, un iceberg de 415 kilómetros cuadrados se separó de la masa continental antártica. "El descongelamiento está ocurriendo mucho más rápido de lo pensado", dijo David Vaughan, de la British Antarctic Survey.


Los científicos que estudian los cambios climáticos en la Antártida alertaron sobre el desprendimiento de una enorme capa de hielo de 415 kilómetros cuadrados. La advertencia tiene que ver con la rapidez con que se está produciendo el descongelamiento y las consecuencias que podría acarrear.

Las imágenes satelitales tomadas por el British Antarctic Survey, un instituto que realiza investigaciones científicas en el continente blanco, revelan la desintegración de un bloque de hielo en el oeste de la Antártica, proceso que empezó el 28 de febrero. Es el extremo de la plataforma de hielo de Wilkins, que ha estado allí quizás unos 1.500 años.

Esto es resultado del calentamiento global, dijo el experto David Vaughan del BAS. Y explicó que aunque los témpanos se desprenden naturalmente de la plataforma, desplomes como éste son inusuales pero se están dando con más frecuencia en las últimas décadas.

En ese sentido, Vaughan señaló que el descongelamiento "está ocurriendo mucho más rápido de lo pensado". "No esperábamos que pasara tan rápido. La capa de hielo pende ahora de un hilo", agregó.

"Es algo que no se ve con frecuencia'', comentó Ted Scambos, científico jefe en el Centro Nacional de Datos de Nieve y Hielo en Boulder, Colorado. "Las grietas se llenan de agua y se cortan y desploman", aclaró.

En los últimos 50 años, en la región se registró el mayor aumento de temperaturas a nivel mundial con un promedio de medio grado por década. "Creemos que el aire tibio y el efecto del
aumento del nivel del mar causaron el desprendimiento", remarcó Scambos.

10 marzo 2008

La muerte de los glaciares argentinos


Greenpeace reveló el impactante retroceso del glaciar Viedma, ubicado en Santa Cruz, que podría desaparecer en las próximas décadas de continuar la tendencia de aumento de la temperatura terrestre.

La contundente imagen del glaciar Viedma (ver foto), prácticamente desaparecido en relación con la vista que presentaba en 1930, sirvió de marco para que la organización renovara su llamado de atención sobre el dramático proceso de calentamiento global al mismo tiempo que reclamó la adopción de urgentes medidas en materia de eficiencia energética, según informa un comunicado.

El glaciar Viedma pertenece al sistema Hielo Continental Patagónico Sur (HPS) que cubre la cordillera austral a lo largo de 350 kilómetros. De este campo se desprenden 13 grandes glaciares y 190 glaciares menores.

El director del Instituto Argentino de Nieves, Glaciares y Ciencias Ambientales de Mendoza (IANIGLIA) e investigador del CONICET, Ricardo Villalba, quien participó de la expedición en la que Greenpeace documentó el retroceso del glaciar Viedma, señaló que "en los últimos 20 años los glaciares a lo largo de la Patagonia han disminuido en su extensión entre un 10 y un 20 por ciento".

Según Villalba, "de continuar estas tendencias, que se espera que aumenten durante los próximos años, muchos de los glaciares más pequeños de la Patagonia podrían desaparecer en los próximos 20 o 30 años”.

El Glaciar Viedma es un ejemplo representativo de lo que está sucediendo en todos los glaciares del Sur, la pérdida de masa resulta evidente cuando se comparan las imágenes fotográficas de 1930 con las actuales. Según estimaciones científicas, el Glaciar Viedma perdió volumen en su relación masa/ altura, en aproximadamente 50 metros de espesor y cerca de 1 kilómetro en longitud. Una situación similar había sido registrada en imágenes por Greenpeace en el año 2004 en relación con el Glaciar Upsala.

"Los glaciares son un verdadero termómetro del Cambio Climático, el impactante estado actual del Glaciar Viedma marca la tendencia que irreversiblemente tendrán los glaciares en la Argentina de continuar el aumento de la temperatura global de la Tierra", explicó Rosario Espina, coordinadora de la Campaña contra el Cambio Climático de Greenpeace Argentina.

Al mismo tiempo que la organización destacó la situación de retracción de los glaciares, reclamó por la adopción de medidas de mitigación del Cambio Climático, particularmente en materia de eficiencia energética, tal como lo está haciendo actualmente por la prohibición de la comercialización de las lámparas incandescentes para el año 2010.

"El Cambio Climático nos obliga a actuar rápidamente y con contundencia, no tenemos demasiado tiempo, por eso reclamamos la prohibición de las lámparas incandescentes", explicó Espina. "Las bombitas incandescentes son un despilfarro de energía y una contribución al Cambio Climático dada la enorme cantidad de energía que utilizan".

A finales del año pasado la Organización Meteorológica Mundial confirmó que la década 1998-2007 había sido la más cálida registrada hasta ahora y según los datos publicados por el Goddard Institute for Space Studies (NASA), el año 2007 superó a 1998 como segundo año más cálido registrado hasta ahora, con una temperatura promedio global de 14,57° C. La temperatura promedio global de 2007 se ubica en 0,8°C por encima del promedio entre 1881 y 1910 (pre-industrial).

"Al mundo le quedan ocho años para revertir la actual tendencia de aumento de la temperatura global. Si no se adoptan medidas urgentes en el corto plazo, atravesaremos un límite muy peligroso al provocar un aumento de más de 2°C respecto de las temperaturas preindustriales", sostuvo Espina.